LO QUE SUCEDE EN ESOS DÍAS...

Si el óvulo no es fertilizado el embarazo no se produjo, los niveles de hormonas bajan y el endometrio, la mucosa que recubre la pared del útero es liberado en forma de sangre, lo que conocemos con el nombre de menstruación. Ya lo sabemos. 

Con los Estrógenos (hormonas femeninas) las células son más sensibles a la acción de la insulina. Por lo tanto, cuando la cantidad de estrógenos aumenta, los niveles de glucosa en sangre tienden a bajar.
La Progesterona, la hormona sexual que condiciona al endometrio para la implantación del embrión si es fertilizado y que cumple otras funciones (no me detendré ahora en esto), dificulta a las células la utilización de la insulina. Por lo tanto, cuando aumentan las concentraciones de esta hormona los niveles de azúcar en la sangre pueden elevarse.

La cantidad de Estrógenos y Progesterona que se produce durante el ciclo menstrual es variable y se percibe, especialmente en mujeres que experimentan el "Síndrome Premenstrual", ciertos síntomas como: irritabilidad, sensibilidad, cansancio, distensión abdominal, dolor en los senos y/o cintura, cambios en el estado de ánimo y "fluctuaciones en los niveles de glucemia".

¿Qué hacer?
- Confirmar cada cuantos días comienza, dura y finaliza su ciclo menstrual.
- Verificar la regularidad de sus ciclos.
- Realizar mediciones frecuentes de glucemia.
- Organizar patrones de comportamiento de la glucemia días antes y después de la menstruación.
- Preguntar a su médico cómo ajustar su dosis de insulina o de medicamento.
- Realizar ejercicio adecuado a sus necesidades.
- Alimentarse saludablemente.

Una mujer con diabetes puede tener unos ciclos menstruales completamente normales.
Maneje y mantenga su diabetes bajo control. Vale la pena.

SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 



 

¡QUÉ VERGÜENZA!

Estaba hablando con una sensibilidad que se notaba en sus ojos enrojecidos, la voz le temblaba, y de repente sus manos se cerraban fuertemente, sus brazos quedaron en una posición totalmente rígida, no podía moverse y de sus labios salían las palabras pronunciadas de una manera lenta y pesada. Presentaba una hipoglucemia. Rápidamente medición de glucemia, bebida dulce que apenas sí podía beber y poco a poco recobraba su lucidez.

Después de haber sudado a mares comenzaba a tiritar de frío. Tomó una bebida caliente acompañada de un carbohidrato. Se sentía agotado.

"¡Qué vergüenza!, no solo me siento tan apenado sino que me da rabia que se presente esta situación, así, frente a todos. La diabetes me deprime, me hace sentir menos. Y pensar que fui yo el fundador de una entidad, que dirijo grupos de personas...pero desde hace algún tiempo siento que mi ánimo y mis capacidades han disminuido, no soy el mismo, soy un tonto".

Este interesante personaje, tan parecido y elegante no puede percibir sus hipoglucemias, por lo que ha estado expuesto a situaciones incómodas que, cuando se resuelven, bajan su autoestima al máximo. Una diabetes totalmente descompensada, UNA TOTAL FALTA DE EDUCACIÓN, mezcladas con el desinterés del autocuidado de tiempo pasados. 

Lo que quiero resaltar es la vergüenza, la pena, la tristeza y la rabia que una persona siente después de experimentar una hipoglucemia. Qué moleszta situación, todos observando y después los comentarios que le hace sentir como un tonto.

No es fácil. Una hipoglucemia tan severa frente a un público es deprimente. "Nadie puede entender los sentimientos que genera una post-hipoglucemia".

Si usted NO quiere volver a sentirse así debe aprender cómo pevenir y evitar hipoglucemias: debe llevar su glucómetro siempre consigo, si ha perdido la capacidad de percibir sus hipoglucemias maneje tiempos de acción de la insulina o medicamentos orales, tenga muy claro las horas en las que su glucemia tienden a bajar, tome un refrigerio antes de cualquier evento importante (una reunión, una clase en el colegio o universidad...), lleve siempre consigo una bebida dulce, pastillas de glucosa o algo que usted sepa con seguridad que le van a servir para evitar y/o prevenir una caída de su glucemia. 

SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 





 

¿QUÉ LE HA PASADO A MI NIÑA?

Susana está triste y preocupada. Su niña pequeña, siempre adorable, divertida, a quien le gustaba estar cerca de su mamá, no es la misma. Sofía ha cumplido dieciséis años, tiene diabetes desde hace cuatro y su manejo siempre ha sido estable, pero ahora vive de mal humor, contesta agresivamente y se enfurece con facilidad. De manera abierta y directa ha confesado que odia la diabetes, prefiere estar con sus amigas y no con su mamá. "¿Qué está pasando" se pregunta Susana. "¿Cómo recupero a mi pequeña hija?".

No querida mamá, es imposible recuperar a su pequeña hija. La niña ha crecido. Ha cambiado. Lo que sí puede hacer es comenzar una buena relación. Trátela como la joven adulta que ella desea ser y se acercará.

Sofía "ya sabe" cómo manejar su diabetes. Es posible que cometa algunos errores, pero ella debe experimentar por sí misma y llevar a la acción lo aprendido. Tiene que tomar sus propias decisiones respecto a quién comentar acerca de su diabetes, qué recursos utilizar en los momentos para medir su glucemia y aplicar su insulina, y cómo prevenir y evitar una hipoglucemia. Las únicas ocasiones que podría tener para tratarla como una niña y que ella pudiera disfrutarlo sería cuando se sintiese enferma o cuando recibiese una sacudida, por ejemplo cuando tenga un disgusto con una amiga o con un novio y necesite de su mamá. Pero ojalá estas situaciones no ocurran con demasiada frecuencia.

Consejos para una mamá que se encuentra viviendo en una situación similar:
- No la controle.
- Confíe en ella.
- Recuerde que estará continuamente en desacuerdo porque trata con toda la fuerza de no ser como su mamá.
- Evite estarle diciendo las cosas una y otra vez, pretenderá estar sorda y explotará fácilmente.
- Estamos en el siglo XXI, los tiempos cambian y no quieren escuchar historias de cuando la mamá era pequeña porque ya se da cuenta que su mamá ha perdido el contacto y no entiende nada.
- Comprenda que el querer pelear con la mamá es sólo para querer demostrarle que está equivocada en casi todo. Quiere sentirse adulta y estar con sus amigas que piensan igual que ella y la entienden.
- Cuando no quiera hablar respete su silencio. Puede estar cansada.
- Sus prioridades cambian: primero, amigas; segundo, colegio; tercero, familia; cuarto, diabetes.
- No pelee con su hija, es posible que pierda. Dígale que ES RESPONSABLE POR LO QUE OCURRA, dígale lo que ocurrirá si deja de hacer algo importante y/o necesario y déjelo por su cuenta.
- Envíe siempre mensajes positivos: sí puede, sí lo logrará, es una chica normal, puede y podrá cuidar de su diabetes porque la conoce y ha aprendido cómo hacerlo.

La niña de mamá ha crecido, sigue creciendo su hija pero ya no su niña. Permita que crezca sin criticar, que ella tenga la seguridad de contar con su apoyo cuando lo requiera o lo solicite.
Reaccione, esa niña quiere ser la joven mujer que sueña ser.

ELLA SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 

 

PAPÁ CON DIABETES

El responsable de la mitad de los genes de los hijos, la fortaleza y la razón cuando las emociones de la madre perturban la sensatez y es necesario encontrar el equilibrio.
Inteligencia, capacidad de trabajo, apoyo económico, pero también un ser humano.

¿Cómo se siente un papá cuando tiene diabetes?

Cuando un padre de familia debuta en diabetes siente su fortaleza vulnerada: siempre tan sano, tan enérgico, y ahora la diabetes se presenta en su vida mostrando su debilidad.
Un gran abanico de emociones que no imaginó que existían se abre y comienza a concentrarse en asuntos muy diferentes a los que acostumbraba: 

- Cuántas preguntas que se quedan en la sombra por el temor a las respuestas.
- El silencio en determinadas ocasiones lo lleva a escaparse de la realidad.
- El sentimiento de culpa por dejar una herencia tan aterradora a su familia.
- La responsabilidad, inevitablemente, obligada a un cuidado saludable, medicamentos, alimentación, ejercicios.
- El arrepentimiento de no haber escuchado consejos que beneficiaban su salud.
- El aumento del estrés y la aprehensión propios de ese momento tan trascendente en su vida.
- El aumento o disminución de la testosterona que lleva a un comportamiento más agresivo o más estable, dependiendo de la personalidad.

Esto nos lleva a pensar que aunque parezca evidente que los hombres están preparados biológicamente para asumir muchos roles en la vida, no lo están para tener diabetes.
La diabetes parece asfixiar emocionalmente la masculinidad del individuo.

Pero cuando ese padre que tiene diabetes acepta la diabetes, se responsabiliza de su cuidado y muestra un comportamiento saludable, un efecto positivo abraza a toda la familia.

- Porque un buen padre es el mayor ejemplo para sus hijos.
- Porque ese padre que tiene diabetes y la maneja adecuadamente, con toda la responsabilidad, es un ejemplo de amor, respeto, disciplina y seguridad para sus hijos.
- Porque la diabetes no es un impedimento para ser un buen padre.
- Porque las cosas buenas aprendidas del papá se recuerdan toda la vida.
- Porque para un padre su hija es una princesa y su hijo es su mejor amigo, y la diabetes no interfiere en su relación.

Definitivamente, un PADRE, "un buen padre", es el mejor invento para la humanidad, así tenga diabetes.

FELIZ DÍA DEL PADRE PARA TODOS LOS PAPÁS Y, ESPECIALMENTE, PARA TODOS LOS PAPÁS QUE TIENEN DIABETES.

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 


 

LAS PALABRAS MARCAN LA GRAN DIFERENCIA

En el Congreso de la Federación Internacional de Diabetes realizado en Australia en 2013 y teniendo en cuenta su declaración: "el término "diabético" define  la persona como su estado de salud y se ha etiquetado a la persona que vive con diabetes como si la diabetes fuera un factor determinante en su vida", es decir, llegó la diabetes y ahora el individuo sólo vive, siente y piensa en razón a la diabetes. La persona que tiene diabetes es una "víctima".
El término "diabético" ha convertido a la persona con diabetes en un enfermo, un ser indefenso que no puede vivir una vida normal.

Pero no podemos decir que es verdad que la diabetes cause un gran sufrimiento a todas las personas que viven con ella. Muchas personas viven como personas normales porque la gran diferencia no radica en "la clase de diabetes" sino en la capacidad que tiene cada persona de conseguir afrontar el cuidado de su diabetes.

El término "diabético" enferma todo su ser e influye negativamente en su bienestar y en la forma como experimenta la diabetes. La diabetes no tiene por qué incapacitar ni obstaculizar su vida. De hecho, usted es una persona normal, es su páncreas el que se averió pero usted puede vivir muy bien si USTED lo decide. La diabetes forma parte de su vida ahora pero USTED SIGUE SIENDO USTED. 

La diabetes NO es usted, la diabetes forma parte de usted, de manera que no utilice la palabra "diabético" como un rótulo, esa etiqueta que mostrará a los demás.

Borre de su vida la frase: "SOY DIABÉTICO".
Desde este momento y para siempre USTED ES (nombre) Y TIENE DIABETES.

"Las palabras son el medicamento más potente utilizado por la humanidad" (Rudyard Kipling).

P.D. Muchas personas no piensan así y hasta se enfurecen cuando se les toca este tema. Tranquilos. Cada quien es libre de llamarse y sentirse como decida hacerlo. La terminología propuesta ha sido estudiada y diseñada para cambiar la mirada negativa que de la diabetes se tiene.

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 



 

VIVENCIAS

A veces la vida nos impone retos casi imposibles de vencer pero la motivación personal, la fe, el deseo y el coraje convierten los obstáculos en grandes enseñanzas que permiten entender realmente la vida.

Benjamín quiere que el mundo conozca su historia. Benjamín Reyes Arteaga. Su padre y su madre tuvieron diabetes, murieron a causa de ella. 

Benjamín siempre fue un hombre sano. Casado, trabajador obsesivo. Hoy tiene 51 años. Ha tenido muchas experiencias médicas y trece procedimientos quirúrgicos.

En 2012 tuvo un mal diagnóstico y esa pérdida de tiempo empeoró su salud. Estuvo en coma más de un mes. "Entré a la Unidad de Cuidados Intensivos pesando 95 kg y salí con 47 kg. Colon irritable, diabetes, gastropatía, absceso inguinal, cirugía de abdomen".

Sin esperanzas de vida, con una desnutrición persistente, atrofia muscular. "No podía hablar ni caminar, mis manos no tenían fuerza, no podía escribir. Estuve cuadrapléjico. Fueron ocho meses asistiendo a terapias en el hospital. Ahora camino lento pero camino, a veces me caigo, puedo estar de pie con la ayuda de un bastón. Dios tuvo misericordia de mí".

"No puedo entender por qué sucedió todo esto en mi vida pero algo de negligencia médica también hace parte de todo esto. Creo que la historia de mi vida puede servir para ayudar a otros que están en situación de vulnerabilidad y decirles que no importa lo que suceda en su vida, no desfallezcan, crean y confíen en Dios". 

"Hoy sólo agradezco al Todopoderoso haber escuchado mi oración, entender que mi nena me necesitaba, darme la oportunidad de vivir y hasta de tener un pensión".

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes

 

SUCEDIÓ ASÍ

Guillermo salió temprano de su casa. Desayunó como siempre: un carbohidrato, una taza de chocolate caliente sin azúcar y un pedazo de queso. Aplicó la dosis habitual de insulina basal y ultrarápida y decidió realizar las diligencias que debía hacer antes de dirigirse a la oficina caminando.

Estuvo yendo de aquí para allá al menos durante dos horas y media, así que decidió tomar un taxi para llegar a tiempo a una reunión en la oficina. El conductor preguntó la dirección a dónde debía llevarlo pero Guillermo estaba confundido, respondía de manera extraña, le costaba trabajo expresarse y el movimiento de su lengua pesada le impedía pronunciar las palabras y, por consiguiente, hacerse entender.

El conductor pensó que Guillermo se encontraba bajo los efectos del alcohol o de alguna sustancia, así que, sin pensarlo dos veces, lo llevó a una estación de policía. 
Afortunadamente, Guillermo llevaba en su billetera su tarjeta de identificación y su carné donde decía "TENGO DIABETES, si llego a presentar los siguientes síntomas: nerviosismo, sudoración excesiva, desorientación, incapacidad para expresarme, debilidad, adormecimiento, terquedad, rabia...lléveme a un hospital rápidamente o déme de beber una bebida azucarada".

Los policías que estaban de turno buscaron sus documentos y hallaron el carné. Llamaron al teléfono indicado y allí les dijeron que debía tomar una bebida dulce o lo llevaran al hospital. Así lo hicieron y al cabo de media hora de insistir para que tomara su bebida comenzó a recuperarse.

Guillermo tuvo una hiploglucemia severa. Hubiese podido caer en la calle, permanecer inconsciente y no darse cuenta de nada más. Así que si usted tiene diabetes lleve siempre, SIEMPRE una identificación donde pueda leerse que tiene diabetes, qué hacer y los teléfonos de la familia o médico tratante.

El carné, el documento de identidad, los teléfonos de familia o amigos, monitorear su glucemia antes de salir de casa, llevar siempre su glucómetro y una bebida dulce o lo que usualmente utilice para prevenir y/o evitar una hipoglucemia le evitará pasar momentos incómodos y SALVAR SU VIDA. 

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 

 

CÓMO MEJORAR LA EFICACIA EN LA CONSECUCIÓN DE SUS OBJETIVOS PARA UN BUEN MANEJO DE LA DIABETES

Si usted quiere aprender con mayor eficacia el buen manejo de su diabetes debe:
- Estar dispuesto y querer conocerla porque nadie puede aprender si no lo desea.
- Debe saber que necesita esforzarse mental y emocionalmente para conocer la diabetes, analizarla, sintetizarla, entenderla.
- No se apresure pero tampoco lo haga demasiado lento, aprenda según sus capacidades cognitivas, su inteligencia.
- Busque educadores o profesionales de la Salud para que le briden los conocimientos y herramientas que usted quiere y necesita para que pueda desempeñarse con autonomía, con total seguridad y autoridad.
- Trate de integrar sus nuevos conocimientos con los conocimientos previos para que lo involucre más fácilmente en sus rutinas diarias, por ejemplo: "Recuerdo que mi mamá me preparaba la carne magra, libre de grasa...voy a hacerlo de igual forma porque el profesional de nutrición me sugiere lo mismo".
- Sintetice en términos breves y precisos lo más esencial de la diabetes en sus propias palabras. Resuelva con su educador o profesional de la salud las dudas para dejar claros los aspectos que debe reforzar y repasar.
- Vaya a la acción con sus nuevos aprendizajes en su vida diaria.

SÍ, PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes